Crucé la frontera de México y conocí el muro.

Actualmente el tema fronterizo entre Estados Unidos y México es tendencia, si bien siempre existió un conflicto, a partir de los dichos del muro de Trump se levantó una gran tormenta de opiniones que hicieron que el mundo le preste mayor atención.

Este tema despertó gran curiosidad en mí, y aprovechando mi viaje a San Diego visité Tijuana por un día para experimentar cómo era atravesar la frontera y ver con mis propios ojos el sitio donde se ubicará el famoso muro.

tijuana

Llegue a la frontera pasado el medio día con ganas de pasar la tarde paseando por la costa del mar en Tijuana y terminar el día cenando alguna comida tradicional. Me dispuse a cruzar la frontera caminando y encontré lo primero que llamó mi atención: las pasarelas estaban aseguradas con barrotes de hierro y caminaba entre paredes que cumplen la función de “brete” para las personas.

Sentí la sensación de estar entrando en una cárcel, me empecé a sentir inseguro y por otro lado sorprendido por el cambio brusco de mi entorno. Una vez pasada la pasarela llegué a las oficinas de migración donde contrariamente a lo que esperaba, la amabilidad fue lo que se destacó, los guardias me dieron la bienvenida y me desearon una agradable estancia.

Una vez pasé los controles pise suelo mexicano y realmente la diferencia que se encuentra en menos de 100 metros de un país a otro es abismal. San diego se destacaba por la tranquilidad, la limpieza y el orden, en cambio aquí los gritos de vendedores, las calles sucias y la aglomeración de gente hacía que el ambiente sea invasivo e incómodo.

Tome un taxi para visitar la zona céntrica, luego la zona costera de Tijuana y ver el famoso lugar del muro. Durante todo el camino pude notar que Tijuana es una ciudad donde los recursos económicos no abundan y la seguridad no es lo que se destaca. Camine la peatonal principal, estaba llena de banderines, muchos colores, música tradicional, bares de ambos lados y muchas artesanías para comprar. Pero saliendo de esta peatonal podían verse prostíbulos por doquier a plena luz del día, con las mujeres en la puerta esperando encontrar clientes. Realmente no me sentí a gusto y preferí partir hacia la costa esperando encontrar un mejor lugar para caminar.

tijuana (1)Seguí camino a la costa y al fin pude ver el famoso lugar del muro. Si bien el muro de Trump aún no ha sido construido, de todas formas la ciudad de tijuana está totalmente vallada. Toda la ciudad está bordeada por altos alambrados que se ubican uno detrás de otro a modo de que sea muy dificil cruzarlos.

Personalmente estoy en desacuerdo con la necesidad de poner un muro para dividir dos países, pero lo que veo en realidad es que esto ya fue implementado hace mucho tiempo y que lo único que cambiaría es el material del muro.

Luego de llegar a la costa camine por ella, con un paisaje hermoso del mar aunque lastimosamente el entorno no era el más favorable, casas ajadas y abandonadas eran el contraste de tan hermoso paisaje.

Al caer la tarde, y ya habiendo pasado unas cuantas horas en Tijuana tome la decisión de no pasar la noche en la ciudad ya que mi sentimiento de inseguridad no mermó en ningún momento. Tome un taxi de regreso y volví a la frontera para continuar con mi viaje.

Si bien mi experiencia no fue la mejor, tengo que decir que tengo muchas ganas de recorrer con mayor detenimiento ese bello país y conocer sus hermosos paisajes, playas paradisíacas  y a toda su gente hermosa.

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